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Curso de introducción: Mauricio y Rebeca Wild 2/2 octubre 23, 2011

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Notas extraídas del curso. No es una trascripción, sino un breve resúmen de lo allí tratado, de las charlas, las preguntas, etc que pude ir recogiendo. 2º Parte.

18:00

El ambiente tiene que tener todo lo que el niño podría necesitar para vivir. Sin expectativas para el niño. Estas las tenemos que tener muy claras para poder ver cómo inciden en el niño. Sin peligros activos. Un adulto que no está por preguntar, por ver las necesidades del niño es un peligro para el niño.

En el Pesta, la estructura del edificio favorece que haya 60 niños y 4 adultos más o menos. Es circular y muy transparente. Hay un adulto acompañando en cada espacio, y otro flotante que va donde hace falta. Frente a los niños se mantiene una posición de coherencia, no se discute. Pero por las tardes hay reuniones donde sí se hablan los temas que puedan surgir del trabajo con los niños. Los adultos van rotando de espacios.

Uno de los espacios era el “rincón tranquilo”, donde había cojines y cosas así para poder relajarse y descansar. Un día fueron unos niños allí y comenzaron una pelea de almohadas. El adulto que les acompañaba no dijo nada, y en la reunión de la tarde salió el tema. El acompañante consideró que la palea de almohadas sí era una necesidad de los niños, y puesto que no molestaban a nadie porque no había nadie más usando el rincón tranquilo, les dejó continuar. Lo que surgió de la charla que tuvimos fue: ¿la pelea de almohadas es una necesidad? Pues necesitamos otro espacio donde esa actividad se pueda llevar a cabo. Tuvimos que crear otro espacio.

La regla hay que cumplirla, sino se va a cumplir no se pone. No sirve para nada sino.

El llanto del niño es para desahogarse. Si no se tiene acceso al llanto para restablecer el equilibrio hemostático aparecen problemas. Es una olla a presión que está llena y necesita ir soltando energía poco a poco. Por ejemplo, chupándose el dedo. Pero la olla solo se vacía a través del llanto de desahogo. Los niños que tiene dolor dentro tienen que provocarse dolor para poder justificarlo. Hay que llorar.

Dormir, ¿Qué es? El organismo está pendiente de lo que pasa a su alrededor. Solo le presta atención a una cosa, y todos los otros estímulos que recibe los recoge sin procesarlos. Cuando no caben más, caemos dormidos, ya no podemos prestar atención a nada. Hay muchos niños que no quieren dormir porque al dormir tienen dolor: al procesar esa información que por lo que sea le resulta dolorosa. El niño solo puede deshacerse de esto mediante el llanto de desahogo, aunque4 al adulto además puede hablar.

16:00

Continuamos con la participación de los niños en las reglas del colegio.

En los procesos de vida las cosas no pasan porque sí. Las plantas crecen de semillas, necesitan condiciones y necesitan cierta madurez para que salga una flor. Los procesos de vida no se dan con una metodología que se aplica, no funciona así. Es muy difícil que los niños maduren si están rodeados de adultos a los que no les interesa el niño.

Nosotros acompañamos a niños y vimos muchas diferencias: hay niños que no tenían la experiencia de unos límites claros, y solo los cumplen si hay un adulto mirándole (doble moral). Los adultos nos reuníamos y nos poníamos de acuerdo sobre esos límites, estas reglas. Las reglas son de persona a persona, no se escriben nunca en papel. Los límites tienen que ser para que no se moleste a otros, para mantener el ambiente relajado, y para evitar peligros activos. Así la regla va en beneficio de todos: si yo no pego, los demás tampoco me pueden pegar a mí.

En pequeños círculos de niños, van poniendo reglas para jugar, dentro de un pequeño juego, pero estas reglas no son válidas para todo el mundo, cuando acaba el juego acaba la regla. El juego representativo lo hemos protegido de forma que cuando hay dos niños jugando, y un tercero quiere incorporarse, lo hace solo si le dejan los que estaban jugando primero. Se respeta la decisión.

Entre lo 6-7-8 años se da un cambio. Antes era lo afectivo, lo motriz, los sentidos, y se activa la fantasía (sistema límbico). Ahora el hemisferio izquierdo quiere desarrollarse también y comienza la edad de hacer reglas. Es una necesidad de desarrollo. Se interesan en los resultados de sus acciones, y en materiales que les permitan ver reglas y regularidades. Cambian de juegos. Juegan y cambian continuamente de reglas, cambia la regla a cada momento a servicio del juego.

Estos niños, una vez a la semana acudían a la asamblea. Esto lo aprendimos de Summerhill y también fue un proceso. Cuando empezamos teníamos unos 30 niños, pero muchos de ellos no habían tenido una vivencia de reglas y límites como hemos contado.

Acordamos que a la asamblea acudían los adultos y los niños de primaria. Había un orden del día compuesto por:

  • pequeñas responsabilidades: se repartían entre los que quisieran. Cosas como dar de comer a los peces, recoger las herramientas y ponerlas bajo llave, hacer y repartir el desayuno, apuntar los turnos en la cocina…

  • anuncios: tal día vamos a ir a tal sitio

  • ideas

  • quejas: cosa que habían pasado y habían causado malestar. Primero se escucha la queja, a todas las partes, se ve si la queja es válida o no y se define la consecuencia.

A la consecuencia de estas quejas los niños lo llamaban “castigo”. Para entender esto conviene leerse el libro El desarrollo moral en el niño, de Piaget.

Una de las quejas de los pequeños fue que la asamblea duraba mucho y se querían ir a jugar, así que se estableció la regla de que solo 5 quejas cada lunes.

En el Pesta uno de los espacios, el casino, tiene juegos de mesa, de reglas. Los niños, al principio preguntan como se juego, y luego cambian las reglas. Luego llega una edad en la que ya quieren jugar de forma tradicional.

Al llegar a la preadolescencia (12 años) podían pasar a la secundaria. La mayoría no quería, y solían pasar primero las niñas que los niños.

Las reglas de respeto mutuo nunca fueron objeto de “quejas”. Nunca surgió una queja del tipo de “esto no lo podemos dejar por ahí tirado…”

En la asamblea valoran hacer las reglas con los adultos.

La secundaria tiene otra asamblea pero con la diferencia de que si hemos puesto reglas y alguien se va sin estar de acuerdo con esa regla ¿Qué pasa? ¿cómo ayudamos al compañero para que no tenga que ir contra la regla que hemos establecido?

Viaje a Manaos: se preparó con muchísimo tiempo de antelación y se establecieron muchas reglas. Aún así decidimos hacer una asamblea cada tarde, al acampar, porque surgían cosas durante el viaje que no se podían prever. Las reglas se fijan por consenso, no por mayoría, porque todos tenemos que asumirla.

Este proceso de asumir reglas, es para todos, para los niños y también para los adultos.

Da la impresión de que las separaciones por edades son muy importantes para vosotros.

Los niños de diferentes edades tienen diferentes necesidades, y nosotros preparamos espacios para que se satisfagan esas necesidades.

La ilegalidad les presionaba mucho. Estaban reconocidos como escuela hasta los 15 años. Si le pasa algo a un adolescente de 17 años no pasa nada, porque no es asunto del ministerio de educación, pero si le pasa a uno de 14 años, podían tener muchos problemas. Esta situación la conocían también los niños.

No se trata de que todo el mundo pueda hacer lo mismo, los de infantil no pueden ir al espacio de la primaria, pero estos si pueden volver a infantil, sino de que todo el mundo pueda hacer lo que necesita. Sin un ambiente relajado no se dan procesos de vida.

¿Tenéis algún tipo de problema en el colegio por el hecho de que haya educadores que sean padres de algunos alumnos?

Da problemas y conflictos a veces, porque hay padres que solo atienden a sus hijos, y hay otros que hacen lo contrario. Los adultos tienen que ser primero padres y luego educadores de los demás, porque sino a sus hijos les provoca mucha inseguridad.

Los padres tenemos la tentación de aplicar técnicas y métodos. Esto no les gusta a los niños. Necesitan padres, no educadores profesionales, maestros, psicólogos… imitadores de modelos de los otros.

Volviendo a los límites, ¿Qué pasa con las exclusiones? Si se repiten varias veces en varios niños, ¿no hay un daño ahí?

¿Qué es lo que pretendes lograr? Nos sentimos afectados ante la exclusión de u niño, y eso es bueno porque significa que tenemos empatía. Un adulto se desahoga con un amigo contándole su pena y su dolor, y si llega otra persona, deja de hablar con su amigo porque ya no tiene confianza. El mismo papel tiene el juego en el niño, le ayuda, le sirve para procesar vivencias.

Los niños que causan dolor a otros lo hacen porque tienen mucho dolor dentro. Los niños sin problemas, en equilibrio, no les molestan que no les dejen jugar.

18:00

La mayoría de los adultos empujamos a los niños en vez de apoyarlos. Esto ocurre hasta llegar a la adolescencia, que entonces les frenamos.

¿Podrían hablar más acerca de las causas por las que cerraron el Pesta?

Estaba el deseo de los padres de tener un Pesta para los adultos, pero cada adulto tiene unas necesidades muy diferentes. No se puede preparar un entorno preparado para los adultos. Nuestra preocupación era crear ambientes relajados para desarrollarnos desde dentro, pero no nos dábamos cuenta de lo que implica para el adulto un ambiente relajado. Lo vimos claro cuando comenzamos con la experiencia de la economía alternativa, cuando creamos nuestra propia divisa, la red de apoyo. Estas reuniones las hacíamos los sábados y para la mayoría de los que participaban en ella fue vital para su subsistencia. Éramos unos 300, de los cuales solían acudir al mercado uno 100-150. Podías conseguir lo que quisieras sin dinero, eso da alivio y cambió las relaciones entre los adultos. Estar en un grupo donde te apoyan en cualquier cosa que necesites.

Con esta vivencia se aclaró que el ambiente relajado para los adultos implica otra economía. El comercio es la forma legal de quitarle la plata al otro.

Si no conoces a fondo el material y el niño te pide algo, vas a estar más pendiente de cómo se usa el material y no vas a atender al niño, y aunque digas las palabras correctas, el niño lo nota.

Hay familias que no pueden realizarse porque no les deja la economía. Tenemos que apoyar más a los padres para que puedan crecer también, junto a sus hijos, para que tengan también procesos de vida.

Dentro del mercado se vieron también cosas interesantes, porque en el ambiente relajado hablas de tus necesidades y el grupo puede ayudarte. Creamos una red autodidacta como defensa, estrategia (aunque al mismo tiempo nos ayuda a nosotros) para defendernos de las autoridades educativas.

Surgió también el proyecto de vivienda, entre todos se reúne lo que se pueda, cada uno aporta una cantidad económica y con eso se va construyendo. Se dan las cosas y las viviendas según las necesidades y prioridades de las familias. Esto surgió de adultos relajados que sienten que tienen que apoyarse. Pero esta experiencia se vino abajo por el derrumbe económico de Ecuador, llegó un momento en que nadie tenía dinero.

Ante la crisis económica vimos las dificultades que tenían ciertas comunidades indígenas, y les ayudé a crear grupos de economía alternativa. Logramos unos 80 grupos.

Los adultos entraron en otra problemática: los hijos van al colegio porque así tienen un título que les permitirá encontrar trabajo para ganar dinero. Pero ahora ya no les hace falta ir al colegio, porque con este otro sistema pueden vivir bien. Nos pidieron ayuda y así creamos los CEPAS (centros de actividades autónomas). El Pesta se cerró en el 2005.

Hubo algunas personas que dijeron que había fracasado por las ideas económicas de los Wild, pero que si lo mantenían económicamente los padres podrían mantenerse. En un año cayó en bancarrota.

¿Todas las familias del colegio tienen una coherencia con este, o los niños viven en dos ambientes diferentes?

No tenemos derecho a decirles a los padres cómo tienen que vivir. Al principio teníamos mucho miedo, porque no somos pedagogos ni médicos ni psicólogos, y muchos de los padres sí que lo eran. No somos especialistas, y por eso nos preparábamos mucho las reuniones con los padres. Hay por algunas escuelas de aquí en España, unos cuadernitos fotocopiados de otros que escribimos en esa época, que igual les interesaría leer, porque habla y aclara más cosas del trabajo.

Cuando comencé a formar grupos de padres me di cuenta de que me sobrepasaba. Continuamos las reuniones pero a nivel de información, no para llevarles a cabo su proceso de vida, eso era solo para los hijos. Gran parte de los padres nos delegaban a sus hijos.

En casos muy extremos, cuando se ven problemas en el niño, poníamos un límite, un plazo, y si en ese plazo no se ven procesos de vida, en el próximo curso no lo admitíamos en el Pesta.

Cada uno saca lo que quiere, y si lo que se quiere es delegar éramos cada vez más duros. Hemos dejado a un total de 4 niños en 30 años. Pero la mayoría eran padres como nosotros, que tenemos hijos y no sabemos cómo hacer. Poco a poco van estando más relajados los padres con los hijos, y eso facilita las relaciones familiares. Dando pasos muy pequeños.

Se hizo un experimento, en un campamento de militares introdujeron bebés pequeños, que ya se movían pero no se desplazaban mucho todavía. Ordenaron a los reclutas seguir los movimientos de los bebés, moverse igual que los bebés lo hacían. Y los reclutas acabaron agotados. Esto ocurre porque los bebés estaban haciendo lo propio, lo que les corresponde, pero lo reclutas hacen lo de los otros. Es la diferencia entre hacer lo propio o lo de otros.

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Curso de introducción: Mauricio y Rebeca Wild 1/2

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Notas extraídas del curso. No es una trascripción, sino un breve resúmen de lo allí tratado, de las charlas, las preguntas, etc que pude ir recogiendo. 1º Parte.

CURSO DE INTRODUCCIÓN

MAURICIO Y REBECA WILD

Santibañez de Villacarriedo

15 y 16 de Junio de 2008

11:00

La televisión y su relación con los dos hemisferios del cerebro. Mientras estamos viendo la televisión, no pueden establecerse conexiones entre los dos hemisferios del cerebro, se desconectan.

Los mamíferos marsupiales no tienen conexión nunca entre sus dos hemisferios cerebrales, por lo que se cree que nunca podrán llegar al nivel de abstracción como el que tenemos los mamíferos placentarios, que sí que tenemos conexión entre estos dos hemisferios.

“El hombre Primal” es un libro que habla de de los estudios neurológicos que se hicieron con sujetos a los que se les aplicaba la terapia primal. Mediante esta terapia los sujetos entraban en una serie de crisis que los llevaban incluso a tener ataques epilépticos. Las patologías se deben a la falta de conexión de los 3 sistemas neurológicos. Esta falta de integración se debe a bloqueos que el organismo establece cuando tiene problemas.

Si quiero que mi hijo tenga una vida integrada tengo que proporcionarle vivencias coherentes. Sin estas protecciones del organismo no estaríamos vivos. Tenemos que agradecer a nuestros bloqueos y nuestros traumas nuestra supervivencia.

En un recién nacido, con la bajada de la glucosa el cerebro reticular envía una señal al estómago de malestar y se produce el llanto. El organismo del niño tiene así una vivencia de peligro, de alerta, puesto que puede morir. El organismo se prepara para el peligro con adrenalina y endorfinas. Para compensar estas drogas y poder eliminarlas utiliza el llanto de desahoga. Si la situación es muy fuerte se bloquea. El bebé llora para mantener el equilibrio de drogas en su cuerpo, no para comunicarnos a los adultos que le duele algo.

El llorar, las lágrimas dan alivio a un dolor. Si no lloramos seguimos bloqueados y no podemos procesar esa vivencia que nos ha causado el dolor. El dolor es el aviso de que algo no funciona, y nosotros malinterpretamos ese dolor y queremos taparlo, aliviarlo, evitarlo.

12:00

¿Cómo nos influye el amor en nuestro cuerpo, en concreto, de forma biológica? Hay estudios que demuestran que parece que es el corazón el órgano del cuerpo que toma las decisiones: participa en la toma de decisiones. Hay conexiones neuronales directas entre el corazón y el cerebro. Ante un estímulo se genera una respuesta. El cuerpo recibe un estímulo, y si este requiere una respuesta concreta, específica, ya aprendida, el ritmo a la hora de producir la respuesta es uniforme (preparados, listos, ya) pero si ante este estímulo hay que tomar una decisión porque la respuesta no está predeterminada, la preparación de esta respuesta es más lenta (preparados….., listos, ya). Personalmente tengo la teoría de que esto ocurre porque entonces el corazón tiene que participar en la toma de decisiones.

Es importante que el organismo tome decisiones. En general no sabemos, las tomamos siguiendo en cuenta el panorama estadístico que nos muestra el cerebro. No tomamos las decisiones desde el corazón, que es desde donde se deberían tomar. Si un órgano no se utiliza para hacer las funciones que tiene, se deteriora. Es normal que e tengamos tantos problemas de corazón. Entre el 50-65% de las células del corazón son neuronales, ya que no es una bomba, como se creía. Además cada corazón tiene una resonancia propia en cada ser humano, medible a 3 metros a la redonda.

Lo primero que se forma en el bebé es el corazón, unido a la resonancia del de su madre. La circulación de la sangre funciona por las leyes de los líquidos, no por ser el corazón el órgano que la bombea, como ya hemos dicho. Es todo nuestro cuerpo el que mueve la sangre. Si no nos purificamos la sangre, comemos bien, nos cuidamos…. Tendremos problemas de circulación.

Es muy difícil tomar la decisión de no dirigir a un niño. Hay mucha información útil desde la neurología que te ayuda a mantener esa no direccionalidad. Es una pena que no se hagan tantos estudios sobre el funcionamiento de otros órganos, porque no tenemos una idea clara de las auténticas necesidades de los niños.

Para mejorar la calidad de vida humana hay que mejorar la economía. Enfoques pedagógicos hay muchos, ¿cuál seguiré yo? Da igual, pero una cosa en la estaremos todos de acuerdo es en la calidad de vida, y lo primero que hay que hacer para conseguirla es creer que es posible. Si no crees que algo es posible no lo intentas.

Sin eso, no hubiéramos podido tomar decisiones en nuestro trabajo. ¿Qué necesitamos si queremos calidad de vida? Estar vivos. Y para que pueda darse un proceso de vida necesitamos un organismo vivo y un entorno para que interactúen. Todo organismo vivo tiene una estructura interna muy compleja. El entorno es el caos, puesto que tiene potencial para todo. Lo que vemos fuera, en el entorno depende de cómo lo vea yo, de mi percepción.

16:00

Al principio de crear la escuela preescolar, juntábamos a los niños y les poníamos a jugar, a hacer una ronda de juegos. Los gatitos cuando juegan no se hacen daño, pero cuando poníamos a los niños a jugar en corro, siempre había pequeños accidentes. Emmi Pikler, en Moverse en libertad, dice que poner a los niños a hacer cosas para las que todavía no están preparados es lo que provoca los accidentes. Hay algunos niños que cuando se van a caer, incluso levantan los brazos hacia arriba, en vez de parar la caída con ellos. Esto es porque toda la ayuda que reciben viene siempre de arriba, de los adultos que lo sobre protegen. Decidimos o hacer más la ronda de juegos. Pero los niños quisieron continuar, y jugaban pero se acabaron los accidentes, porque ahora son ellos los que organizan, son ellos los que tienen la responsabilidad.

En Alemania hay un instituto que tiene dos canchas: una de invierno y otra de varano, una está alfombrada, y la otra es de cemento. En la de cemento nunca hay accidentes, solo ocurren en la alfombrada. Si se hace todo perfecto, todo protegido, el niño no aprende a bregar con obstáculos.

Hay que cuidar la supervivencia del niño, pero no asumir su responsabilidad de desarrollarse. Hay padres a los que se les dice que no son responsables de esto, y sienten que se les quita una tarea y no lo pueden aceptar. Es una responsabilidad que no nos corresponde. Así solo metemos nuestras ideas en las cabezas de los niños, y eso no puede ser.

¿Hasta qué punto se puede trabajar así, en libertad con niño que no están acostumbrados? ¿Qué creen que solo existen relaciones de poder? Y creen que si no tengo el poder yo lo tienen ellos ¿cómo les acompaño?

Sigo y tú extrapolas lo que necesites.

Hemos dicho que vamos a respetar procesos de vida. ¿que es vida? A. Maturana dice que sin amor no hay vida. Y definimos amor como la aceptación del absurdo en el otro. La aceptación del legítimo otro. Así es como en realidad funciona nuestro sistema inmunológico, acepta, luego no ataca.

Pero no estamos contentos solo con sobre vivir, queremos también activar nuestro potencial interno. El potencial interno del ser humano es infinito, no se puede definir. Y su activación depende de lo que hacemos, y esto nadie lo puede hacer por nosotros.

El niño necesita que le quieran, y le quieren porque sino no estaría vivo. Una vivencia en la que las personas que le quieren no le dejan realizarse, le hace dudar de que le quieran. Así, le exige a su mamá cuando sabe que su mamá no le va a poder atender, y así puede justificarse “no puede pero me quiere”. Hay otros niños que saben que si se portan mal reciben atención. O cuando pregunta “por qué, por qué” pues así puede salir el maestro pedagogo y le hacen caso.

En la infancia necesitamos manipular objetos. En la adolescencia, la primera pregunta es “quién soy yo” y todo lo que no le permite ser él lo rechaza, es decir, así acaba rechazando al adulto. Esto no ocurre cuando le tratan con amor y respeto. La necesidad del adolescente es hablar. De ahí surgen otras actividades, pero se saben respetados y queridos.

No hay nadie que se sienta bien y se porte mal. No se trata de directividad, sino de felicidad. Los problemas los tenemos porque somos directivos. Hay que bregar con las inercias de nuestras costumbres, y eso da pereza.

Había un hombre que tenía un perro al que tenía que medicar. Como pensó que la medicina no le iba a gustar, le cogía por la fuerza, sujetándole cada vez que tenía que dársela. El perro protestaba y ponía resistencia, hasta que un día, peleándose por la medicina, la cuchara salió disparada por los aires. El perro inmediatamente fue a ver qué era aquello y se lo tomó. No era la medicina lo que no le gustaba, sino el modo de dársela.

Y había una profesora de ingles que a principio de curso hizo un trato con sus alumnos. Podían hacer lo que quisieran siempre que no hicieran mucho ruido (leer, tejer, dibujar, charlar bajito para no molestas en otras clases…) y ella les aprobaría a todos con una nota media. No les obligaba a aprender inglés, y ella solo iba a dar clase a quien quisiera. Comenzó el curso con tres alumnos y terminó con casi todos.

Nos han educado a base de límites, y entonces ahora los rechazamos y tenemos problemas con ellos. Todo lo que vive está limitado. Aprendes a vivir dentro de estos límites y dentro de ellos te sientes seguro. No se trata de ver dónde pongo los límites. Hay que poner los límites para que exista seguridad y libertad. Sin límites esto no se puede conseguir.

Queremos ser buenos padres, pero es imposible hacer las cosas bien. Nunca vamos a tener la seguridad de que con los hijos vamos a hacerlo bien. En la escuela nos han enseñado que las cosas se hacen bien y esto lo hemos aplicado a todo. Preferimos no hacer nada, que hacerlo mal.

Los límites pertenecen a la vida, y la directividad va en contra de la vida. Por ejemplo, un hombre se compra un equipo de música muy caro, y tiene un bebé de 2 años. Puede dirigirle, llevándole y diciéndole “así, no, eso no, de esta manera, eso no lo toques”, lo cual es frustrante para los dos. O puede ponerle un límite “eso no se toca” siempre acompañándole en ese límite. Tocar el equipo de música es una necesidad sensorial-afectiva-motriz, por lo que hay que proporcionarle y acompañarle en otras experiencias que suplan esa.

Hay que tener en cuanta las necesidad es reales del niño. Hace falta un ambiente relajado. Y quitar los peligros activos. Para un niño con un desarrollo motriz autónomo, no es un peligro activo la altura. Pero para otro niño puede sí serlo, y entonces hay que acompañarlo para que recupere su desarrollo motor, no echarle una mano. Activar el potencial es algo que solo puede hacer uno mismo. Alzar a un niño a un columpio, es interferir en su autonomía. Le muestras que le quieres porque le acompañas, no porque asumes sus responsabilidades.

¿De donde surgen las reglas en el Pesta? ¿Participan los niños en las reglas?

La palabra regla viene de regularidad. Los niños que no han tenido un acompañamiento en los límites como el que acabamos de describir, tardan en aceptar las reglas, no comprenden las regularidades. Es una ayuda hacerles explícitas las reglas a los niños. Si estas reglas son para seguridad del entorno y no van en contra de él las acepta sin problemas. “no agresión” “no tirar basura al suelo”. Si un niño incumple una regla, le acompaño y hago que la regla se cumpla pero no la impongo, por ejemplo, recogiendo yo la basura del suelo. Nos gusta establecer contacto físico con el niño, antes que el verbal. Hay que poner el límite (“esto lo hacemos así”) no explicarlo.

 

 
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