seeducansolos

Blog sobre aprendizaje, crecimiento…

Curso de introducción: Mauricio y Rebeca Wild 2/2 octubre 23, 2011

Filed under: pestalozzi,transcripcion curso,Uncategorized,wild — seeducansolos @ 14:09
Tags:

Notas extraídas del curso. No es una trascripción, sino un breve resúmen de lo allí tratado, de las charlas, las preguntas, etc que pude ir recogiendo. 2º Parte.

18:00

El ambiente tiene que tener todo lo que el niño podría necesitar para vivir. Sin expectativas para el niño. Estas las tenemos que tener muy claras para poder ver cómo inciden en el niño. Sin peligros activos. Un adulto que no está por preguntar, por ver las necesidades del niño es un peligro para el niño.

En el Pesta, la estructura del edificio favorece que haya 60 niños y 4 adultos más o menos. Es circular y muy transparente. Hay un adulto acompañando en cada espacio, y otro flotante que va donde hace falta. Frente a los niños se mantiene una posición de coherencia, no se discute. Pero por las tardes hay reuniones donde sí se hablan los temas que puedan surgir del trabajo con los niños. Los adultos van rotando de espacios.

Uno de los espacios era el “rincón tranquilo”, donde había cojines y cosas así para poder relajarse y descansar. Un día fueron unos niños allí y comenzaron una pelea de almohadas. El adulto que les acompañaba no dijo nada, y en la reunión de la tarde salió el tema. El acompañante consideró que la palea de almohadas sí era una necesidad de los niños, y puesto que no molestaban a nadie porque no había nadie más usando el rincón tranquilo, les dejó continuar. Lo que surgió de la charla que tuvimos fue: ¿la pelea de almohadas es una necesidad? Pues necesitamos otro espacio donde esa actividad se pueda llevar a cabo. Tuvimos que crear otro espacio.

La regla hay que cumplirla, sino se va a cumplir no se pone. No sirve para nada sino.

El llanto del niño es para desahogarse. Si no se tiene acceso al llanto para restablecer el equilibrio hemostático aparecen problemas. Es una olla a presión que está llena y necesita ir soltando energía poco a poco. Por ejemplo, chupándose el dedo. Pero la olla solo se vacía a través del llanto de desahogo. Los niños que tiene dolor dentro tienen que provocarse dolor para poder justificarlo. Hay que llorar.

Dormir, ¿Qué es? El organismo está pendiente de lo que pasa a su alrededor. Solo le presta atención a una cosa, y todos los otros estímulos que recibe los recoge sin procesarlos. Cuando no caben más, caemos dormidos, ya no podemos prestar atención a nada. Hay muchos niños que no quieren dormir porque al dormir tienen dolor: al procesar esa información que por lo que sea le resulta dolorosa. El niño solo puede deshacerse de esto mediante el llanto de desahogo, aunque4 al adulto además puede hablar.

16:00

Continuamos con la participación de los niños en las reglas del colegio.

En los procesos de vida las cosas no pasan porque sí. Las plantas crecen de semillas, necesitan condiciones y necesitan cierta madurez para que salga una flor. Los procesos de vida no se dan con una metodología que se aplica, no funciona así. Es muy difícil que los niños maduren si están rodeados de adultos a los que no les interesa el niño.

Nosotros acompañamos a niños y vimos muchas diferencias: hay niños que no tenían la experiencia de unos límites claros, y solo los cumplen si hay un adulto mirándole (doble moral). Los adultos nos reuníamos y nos poníamos de acuerdo sobre esos límites, estas reglas. Las reglas son de persona a persona, no se escriben nunca en papel. Los límites tienen que ser para que no se moleste a otros, para mantener el ambiente relajado, y para evitar peligros activos. Así la regla va en beneficio de todos: si yo no pego, los demás tampoco me pueden pegar a mí.

En pequeños círculos de niños, van poniendo reglas para jugar, dentro de un pequeño juego, pero estas reglas no son válidas para todo el mundo, cuando acaba el juego acaba la regla. El juego representativo lo hemos protegido de forma que cuando hay dos niños jugando, y un tercero quiere incorporarse, lo hace solo si le dejan los que estaban jugando primero. Se respeta la decisión.

Entre lo 6-7-8 años se da un cambio. Antes era lo afectivo, lo motriz, los sentidos, y se activa la fantasía (sistema límbico). Ahora el hemisferio izquierdo quiere desarrollarse también y comienza la edad de hacer reglas. Es una necesidad de desarrollo. Se interesan en los resultados de sus acciones, y en materiales que les permitan ver reglas y regularidades. Cambian de juegos. Juegan y cambian continuamente de reglas, cambia la regla a cada momento a servicio del juego.

Estos niños, una vez a la semana acudían a la asamblea. Esto lo aprendimos de Summerhill y también fue un proceso. Cuando empezamos teníamos unos 30 niños, pero muchos de ellos no habían tenido una vivencia de reglas y límites como hemos contado.

Acordamos que a la asamblea acudían los adultos y los niños de primaria. Había un orden del día compuesto por:

  • pequeñas responsabilidades: se repartían entre los que quisieran. Cosas como dar de comer a los peces, recoger las herramientas y ponerlas bajo llave, hacer y repartir el desayuno, apuntar los turnos en la cocina…

  • anuncios: tal día vamos a ir a tal sitio

  • ideas

  • quejas: cosa que habían pasado y habían causado malestar. Primero se escucha la queja, a todas las partes, se ve si la queja es válida o no y se define la consecuencia.

A la consecuencia de estas quejas los niños lo llamaban “castigo”. Para entender esto conviene leerse el libro El desarrollo moral en el niño, de Piaget.

Una de las quejas de los pequeños fue que la asamblea duraba mucho y se querían ir a jugar, así que se estableció la regla de que solo 5 quejas cada lunes.

En el Pesta uno de los espacios, el casino, tiene juegos de mesa, de reglas. Los niños, al principio preguntan como se juego, y luego cambian las reglas. Luego llega una edad en la que ya quieren jugar de forma tradicional.

Al llegar a la preadolescencia (12 años) podían pasar a la secundaria. La mayoría no quería, y solían pasar primero las niñas que los niños.

Las reglas de respeto mutuo nunca fueron objeto de “quejas”. Nunca surgió una queja del tipo de “esto no lo podemos dejar por ahí tirado…”

En la asamblea valoran hacer las reglas con los adultos.

La secundaria tiene otra asamblea pero con la diferencia de que si hemos puesto reglas y alguien se va sin estar de acuerdo con esa regla ¿Qué pasa? ¿cómo ayudamos al compañero para que no tenga que ir contra la regla que hemos establecido?

Viaje a Manaos: se preparó con muchísimo tiempo de antelación y se establecieron muchas reglas. Aún así decidimos hacer una asamblea cada tarde, al acampar, porque surgían cosas durante el viaje que no se podían prever. Las reglas se fijan por consenso, no por mayoría, porque todos tenemos que asumirla.

Este proceso de asumir reglas, es para todos, para los niños y también para los adultos.

Da la impresión de que las separaciones por edades son muy importantes para vosotros.

Los niños de diferentes edades tienen diferentes necesidades, y nosotros preparamos espacios para que se satisfagan esas necesidades.

La ilegalidad les presionaba mucho. Estaban reconocidos como escuela hasta los 15 años. Si le pasa algo a un adolescente de 17 años no pasa nada, porque no es asunto del ministerio de educación, pero si le pasa a uno de 14 años, podían tener muchos problemas. Esta situación la conocían también los niños.

No se trata de que todo el mundo pueda hacer lo mismo, los de infantil no pueden ir al espacio de la primaria, pero estos si pueden volver a infantil, sino de que todo el mundo pueda hacer lo que necesita. Sin un ambiente relajado no se dan procesos de vida.

¿Tenéis algún tipo de problema en el colegio por el hecho de que haya educadores que sean padres de algunos alumnos?

Da problemas y conflictos a veces, porque hay padres que solo atienden a sus hijos, y hay otros que hacen lo contrario. Los adultos tienen que ser primero padres y luego educadores de los demás, porque sino a sus hijos les provoca mucha inseguridad.

Los padres tenemos la tentación de aplicar técnicas y métodos. Esto no les gusta a los niños. Necesitan padres, no educadores profesionales, maestros, psicólogos… imitadores de modelos de los otros.

Volviendo a los límites, ¿Qué pasa con las exclusiones? Si se repiten varias veces en varios niños, ¿no hay un daño ahí?

¿Qué es lo que pretendes lograr? Nos sentimos afectados ante la exclusión de u niño, y eso es bueno porque significa que tenemos empatía. Un adulto se desahoga con un amigo contándole su pena y su dolor, y si llega otra persona, deja de hablar con su amigo porque ya no tiene confianza. El mismo papel tiene el juego en el niño, le ayuda, le sirve para procesar vivencias.

Los niños que causan dolor a otros lo hacen porque tienen mucho dolor dentro. Los niños sin problemas, en equilibrio, no les molestan que no les dejen jugar.

18:00

La mayoría de los adultos empujamos a los niños en vez de apoyarlos. Esto ocurre hasta llegar a la adolescencia, que entonces les frenamos.

¿Podrían hablar más acerca de las causas por las que cerraron el Pesta?

Estaba el deseo de los padres de tener un Pesta para los adultos, pero cada adulto tiene unas necesidades muy diferentes. No se puede preparar un entorno preparado para los adultos. Nuestra preocupación era crear ambientes relajados para desarrollarnos desde dentro, pero no nos dábamos cuenta de lo que implica para el adulto un ambiente relajado. Lo vimos claro cuando comenzamos con la experiencia de la economía alternativa, cuando creamos nuestra propia divisa, la red de apoyo. Estas reuniones las hacíamos los sábados y para la mayoría de los que participaban en ella fue vital para su subsistencia. Éramos unos 300, de los cuales solían acudir al mercado uno 100-150. Podías conseguir lo que quisieras sin dinero, eso da alivio y cambió las relaciones entre los adultos. Estar en un grupo donde te apoyan en cualquier cosa que necesites.

Con esta vivencia se aclaró que el ambiente relajado para los adultos implica otra economía. El comercio es la forma legal de quitarle la plata al otro.

Si no conoces a fondo el material y el niño te pide algo, vas a estar más pendiente de cómo se usa el material y no vas a atender al niño, y aunque digas las palabras correctas, el niño lo nota.

Hay familias que no pueden realizarse porque no les deja la economía. Tenemos que apoyar más a los padres para que puedan crecer también, junto a sus hijos, para que tengan también procesos de vida.

Dentro del mercado se vieron también cosas interesantes, porque en el ambiente relajado hablas de tus necesidades y el grupo puede ayudarte. Creamos una red autodidacta como defensa, estrategia (aunque al mismo tiempo nos ayuda a nosotros) para defendernos de las autoridades educativas.

Surgió también el proyecto de vivienda, entre todos se reúne lo que se pueda, cada uno aporta una cantidad económica y con eso se va construyendo. Se dan las cosas y las viviendas según las necesidades y prioridades de las familias. Esto surgió de adultos relajados que sienten que tienen que apoyarse. Pero esta experiencia se vino abajo por el derrumbe económico de Ecuador, llegó un momento en que nadie tenía dinero.

Ante la crisis económica vimos las dificultades que tenían ciertas comunidades indígenas, y les ayudé a crear grupos de economía alternativa. Logramos unos 80 grupos.

Los adultos entraron en otra problemática: los hijos van al colegio porque así tienen un título que les permitirá encontrar trabajo para ganar dinero. Pero ahora ya no les hace falta ir al colegio, porque con este otro sistema pueden vivir bien. Nos pidieron ayuda y así creamos los CEPAS (centros de actividades autónomas). El Pesta se cerró en el 2005.

Hubo algunas personas que dijeron que había fracasado por las ideas económicas de los Wild, pero que si lo mantenían económicamente los padres podrían mantenerse. En un año cayó en bancarrota.

¿Todas las familias del colegio tienen una coherencia con este, o los niños viven en dos ambientes diferentes?

No tenemos derecho a decirles a los padres cómo tienen que vivir. Al principio teníamos mucho miedo, porque no somos pedagogos ni médicos ni psicólogos, y muchos de los padres sí que lo eran. No somos especialistas, y por eso nos preparábamos mucho las reuniones con los padres. Hay por algunas escuelas de aquí en España, unos cuadernitos fotocopiados de otros que escribimos en esa época, que igual les interesaría leer, porque habla y aclara más cosas del trabajo.

Cuando comencé a formar grupos de padres me di cuenta de que me sobrepasaba. Continuamos las reuniones pero a nivel de información, no para llevarles a cabo su proceso de vida, eso era solo para los hijos. Gran parte de los padres nos delegaban a sus hijos.

En casos muy extremos, cuando se ven problemas en el niño, poníamos un límite, un plazo, y si en ese plazo no se ven procesos de vida, en el próximo curso no lo admitíamos en el Pesta.

Cada uno saca lo que quiere, y si lo que se quiere es delegar éramos cada vez más duros. Hemos dejado a un total de 4 niños en 30 años. Pero la mayoría eran padres como nosotros, que tenemos hijos y no sabemos cómo hacer. Poco a poco van estando más relajados los padres con los hijos, y eso facilita las relaciones familiares. Dando pasos muy pequeños.

Se hizo un experimento, en un campamento de militares introdujeron bebés pequeños, que ya se movían pero no se desplazaban mucho todavía. Ordenaron a los reclutas seguir los movimientos de los bebés, moverse igual que los bebés lo hacían. Y los reclutas acabaron agotados. Esto ocurre porque los bebés estaban haciendo lo propio, lo que les corresponde, pero lo reclutas hacen lo de los otros. Es la diferencia entre hacer lo propio o lo de otros.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s