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La motivación julio 5, 2012

Filed under: Uncategorized — seeducansolos @ 09:51

Ha ce tiempo asistí a un curso para maestros acerca de la motivación del alumnado.

Hice el curso, porque no conozco la “teoría” oficial de cómo funciona la motivación. Es una parte del proceso de enseñanza-aprendizaje que no me gusta nada. Veo su importancia, pero no acabo de decidirme a utilizarla. No acabo de verle el sentido: si el trabajo que vamos a realizar es interesante, los niños ya lo ven, no hace falta motivarlos; y si en trabajo que vamos a hacer es aburrido, no me parece justo engañarte haciéndote creer que no lo es.

Básicamente, es que prefiero hacer actividades que ya son motivantes, que motivar.

Los que siguen el blog, ya conocen mi forma de ver el proceso de enseñanza-aprendizaje, y ya conocen que yo prefiero trabajar con la motivación que ya tiene el niño.

EL CURSO:

El curso lo impartieron dos autoridades en la materia: José Escaño y María Gil.

Básicamente, nos contaron que para motivar a un niño podemos tirar de 5 hilos diferentes:

– se le puede motivar al niño, enganchándolo por un proyecto personal: haciendo que el trabajo escolar forme parte de su proyecto de vida, por ejemplo, si el niño quiere ser abogado, necesita estudiar

– contenido: el niño puede sentirse atraído al estudio, porque le interesa o hacemos atractivo el contenido a estudiar

– habilidades: el niño se siente motivado al trabajo porque se le da bien, o porque está utilizando herramientas que le gustan

– relación con el profesor: el niño trabaja porque tiene una buena relación con el maestro y quiere agradarle

– relación con los compañeros: el niño trabaja gracias al apoyo y a la motivación de sus compañeros

Explicaron que lógicamente, un profesor no puede utilizar los 5 tipos de motivación, ya que cada uno se siente más cómodo utilizando 1 ó 2 hilos, y que lo normal es utilizar esos, 1 ó 2. Dijeron que no tenemos que sentirnos abrumados con la responsabilidad de nuestra tarea, porque hay niños que, aunque nosotros lo hagamos perfecto, no se pueden llegar a motivar.

En ningún momento se habló de la motivación intrínseca, ni de cómo hacer para que ésta no desaparezca.

MI OPINIÓN:

Pues en mi opinión, continúo pensando que los niños no necesitan motivación, puesto que creo que ya tienen motivación de sobra. Cualquiera que tenga un hijo pequeño, puede comprobar que no para de hacer cosas, crecer y aprender, sin motivación externa.

El curso se enfocaba en motivar al niño para el trabajo escolar (resolver ejercicios y estudiar el libro de texto). Realmente lo planteado resulta útil cuando lo que quieres es imponer una enseñanza concreta, una actividad escolar o un contenido. En ningún momento se habló de la posibilidad de que cada niño trabajara según su interés.

Pero cuando un niño trabaja desde su propio interés, con las condiciones de las que nos habla la educación creadora, trabaja con los 5 tipos de motivaciones. Y no hay fracaso posible: siempre, todos los niños pueden.

En mi opinión, al niño le mueve su motivación intrínseca, y si le hacemos trabajar en cosas que no le interesan, lo único que se consigue es que no se trabaje esa motivación intrínseca, ese interés personal, y que al final acabe desapareciendo. La prueba de esto que digo está a la vista de todo el mundo: a los niños de tres años, que comienzan su escolarización les interesa prácticamente TODO, son niños con interesas y capacidad de trabajo. Pasan años y años trabajando en lo que les toca (ahora el cuerpo humano, ahora Picasso, ahora dividir…) y su interés se extingue. Al salir de la escuela, son muy pocos los que conservan algún interés personal y trabajan en él. Y son muchos los que no saben qué hacer con su vida, a los que les da igual hacer derecho que empresas. Esto es un hecho, y ocurre aún cuando los maestros sean capaces de hacer motivador el trabajo.

Otras entradas acerca del trabajo desde el interés personal:

 

4 Responses to “La motivación”

  1. Maribel Says:

    Los niños que pueden trabajar desde el interés ya tienen su propia motivación, es cierto.
    Pero sí que creo que esos temas que interesan a los niños es porque antes han sido proporcionados por alguien, y ahí sí veo importante el aspecto motivacional.
    Me explico mejor.
    Si a mi niño le encantan los mapas y las actividades con ellos, es un buen comienzo para trabajar desde el interés justo en eso. Pero para llegar a ese interés fue imprescindible que él conociese la existencia de ese material, alguien se lo tuvo que proporcionar o poner a su alcance y además de una forma que le motivase. Podría haber ocurrido que mi hijo hubiese tenido un primer contacto con los mapas (por seguir con el ejemplo) que no le hubiese motivado lo más mínimo y a día de hoy quién sabe si no le gustaría tanto.

    Resumiendo, creo que sí es importante que la forma en la que proporcionamos los recursos a los niños les motive lo suficiente para, al menos, pararse a pensar si les interesa o no.
    Como muchas otras veces, es un tema que da para reflexionar mucho.
    Gracias por compartirlo.
    Saludos

    • Hola, es verdad lo que dices, que al fin a al cabo todos los aprendizajes son sociales. Es cierto que para tener interés en algo, primero tienes que haberlo visto en algún sitio.
      Pero una cosa es tener un amplio abanico de opciones, para que tu interés te lleve por una de ellas, y otra cosa es que desde fuera, te empujen a que tu interés vaya por un sitio. Por un lado va el respeto al interés del niño (le ofreces contacto con personas diferentes, tienes materiales diferentes, intentas crear un entorno rico, estimulante…) y por otro lado no (haces cosas para motivarle por cosas que no le motivaban).
      Si yo me digo “voy a motivar al niño” es que quiero hacer algo artificial para que a él le guste algo. Me estoy pasando por alto su ya existente motivación intrínseca.
      Yo prefiero trabajar en el entorno y en ofrecer cosas que le puedan interesar, en vez de en motivar.
      Yo distingo entre motivar (a proposito, yo quiero que esto te guste, te interese, y entonces voy a hacértelo lo más atractivo posible para que quieras trabajar en ello) y influenciar (buscar un entorno rico, proporcionarle un entorno adecuado…)
      Yo no me creo que para que un niño tenga interés en algo, haya que motivarle.
      Como siempre también, es muy interesante lo que planteas, ¿dónde está la diferencia? ¿que hace que veas algo y eso te atraiga y se convierta en un interés personal?

  2. Mabel Says:

    Sí que es un tema para reflexionar… leyéndo la entrada me acordé de tu compañero de camino y de cómo le había influenciado-motivado el profesor de latín. Todos estamos influenciados por lo que nos rodea, y cualquier detalle puede hacer saltar la chisca de ese interés que dormita dentro de nosotros. Una persona apasionada es más fácil que te haga captar la atención y que te enganche, yo lo veo así, aunque a mi personalmente ya me puede llegar un apasionado del futbol o de los toros o de la informática (en casa tengo uno) que me va a dar igual porque no me interesa, yo creo que esto le pasa a todo el mundo ¿no?.

    • Sí, claro que es más fácil que un interés se contagie, si la persona que te lo transmite tiene interés también, pero como tú dices, no es matemático, cada persona tiene unas preferencias, y hay cosas que nos llaman más la atención que otras.


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